Adaptar un baño para personas con movilidad reducida es una reforma que mejora la accesibilidad y la seguridad, facilitando su uso diario. Si estás pensando en hacer esta modificación en tu vivienda, es fundamental tener en cuenta ciertos aspectos para garantizar un espacio funcional, cómodo y seguro.
A continuación, te explicamos los elementos clave para adaptar un baño para minusválidos de manera eficiente.
1. Espacio suficiente para la movilidad
Uno de los puntos más importantes en la adaptación de un baño para personas con movilidad reducida es la distribución del espacio. Se recomienda:
Un área de giro mínima de 1,50 metros de diámetro, especialmente si se usa silla de ruedas.
Puertas con un ancho mínimo de 80 cm y sin obstáculos para facilitar el acceso.
Suelo antideslizante para evitar resbalones y caídas.
Consejo: Opta por una distribución abierta y elimina barreras innecesarias para facilitar el desplazamiento.
2. Inodoro adaptado
El inodoro debe estar colocado a una altura adecuada y contar con ayudas para su uso seguro. Ten en cuenta lo siguiente:
Altura recomendada: entre 45 y 50 cm desde el suelo.
Barras de apoyo a los lados, instaladas a una altura de entre 70 y 75 cm.
Espacio lateral libre de al menos 80 cm para facilitar la transferencia desde la silla de ruedas.
Consejo: Existen inodoros con sistema de elevación y modelos suspendidos que permiten ajustar la altura según las necesidades.

3. Ducha accesible y segura
El plato de ducha es la mejor opción en un baño adaptado, ya que una bañera es más difícil de utilizar para personas con movilidad reducida. Para una ducha accesible, se recomienda:
Plato de ducha a ras de suelo para facilitar el acceso sin obstáculos.
Silla o banco de ducha, fijo o abatible, para mayor comodidad.
Grifería termostática y de fácil manejo, para evitar cambios bruscos de temperatura.
Barras de apoyo en la pared para mayor seguridad al entrar y salir.
Consejo: Instala mamparas sin perfil inferior o cortinas de ducha para mejorar la accesibilidad.
4. Lavabo adaptado
Para que el lavabo sea accesible para una persona en silla de ruedas, es importante:
Instalarlo a una altura de entre 70 y 80 cm, con un espacio libre debajo de al menos 70 cm.
Colocar el grifo con sistema monomando o sensor, para facilitar su uso.
Espejo inclinado o regulable para mejorar la visibilidad.
Consejo: Evita muebles bajo el lavabo para permitir el acercamiento con silla de ruedas.

5. Accesorios y detalles importantes
Además de los elementos principales, hay otros detalles que mejoran la accesibilidad y seguridad en un baño adaptado:
Pavimento antideslizante, tanto en seco como en mojado.
Puertas correderas o abatibles para facilitar el acceso.
Buena iluminación, preferiblemente con sensores o interruptores accesibles.
Sistema de alarma o timbre de emergencia, en caso de que la persona necesite ayuda.
Conclusión
Adaptar un baño para minusválidos requiere planificación y materiales adecuados para garantizar accesibilidad, seguridad y comodidad. Si estás pensando en realizar esta reforma en tu vivienda, en Spacioh te ayudamos a diseñar el baño perfecto según tus necesidades.